Contacto.

Contacto: propanona@zoho.com

Libros en Instagram: @propanonablog
El contenido de este blog no cuenta con el control ni la corrección de ninguna institución educativa, pública o privada. Las publicaciones de este blog son hechas de manera independiente por el autor del mismo. El autor de desliga de toda responsabilidad por posibles consecuencias derivadas del uso de los contenidos de este blog.
Muchas gracias por su visita, por favor, comentar si encuentra links caídos, los mismos serán resubidos a la brevedad.
También pueden escribir un e-mail a propanona@zoho.com

martes, 21 de enero de 2014

Bases químicas de la vida. Fundamentos químicos.

Características del ácido fosfórico.

El ácido fosfórico presenta un doble enlace P=O


Este doble enlace está formado por un par de electrones σ y un par de electrones π. Estos electrones π son atraídos por el oxígeno, de manera tal que el oxígeno queda con una carga negativa mientras que el fósforo queda con una carga positiva (no son densidades de carga, son cargas netas). Estas cargas se deslocalizan formando estructuras de resonancia, estabilizando la molécula. Estas cargas que se generan son muy importantes en las interacciones no covalentes. La estructura del ácido fosfórico es un híbrido de resonancia:

Por ejemplo, esto posibilita la estructura de doble cadena del ADN en los cuales los grupos fosfatos se encuentran dispuestos hacia un extremo de la molécula de ADN.

La molécula de ADN está formada por una hebra en posición 3'→5' y una hebra complementaria en posición 3'→5' y hacia el centro de estas estructuras parten las bases nitrogenadas que interactúan entre sí a través de puentes de hidrógeno (es decir, de uniones no covalentes). Hacia afuera de esta doble hélice se disponen los grupos fosfatos. Estos grupos fosfatos se encuentran cargados negativamente por resonancia. Estas cargas negativas van a posibilitar que esa molécula de ADN que es la que se representa en azul, rojo y blanco en la siguiente figura, pueda interactuar con una proteína (que se ve en color gris). Esta interacción de esta proteína con el ADN se establece con las cargas negativas de estos grupos fosfatos de manera específica.







Entonces estas cargas negativas generadas por resonancia establecen plataformas de interacción de diferentes moléculas.

Energía de los enlaces.

Desde el punto de vista biológico, las interacciones covalentes son mucho más fuertes y más estables que las interacciones no covalentes. Es decir que para romper una unión covalente se requiere de mucha energía, se requiere mucho aporte energético para romper uniones covalentes, por ejemplo, una unión C-C. La energía térmica a 25°C, normalmente, es 0,6 kcal/mol.


Para romper un enlace C=C se requieren 0,24.103kcal/mol, es decir, se requiere muchísima energía térmica a 25°C para romper ese doble enlace C=C. Esta alta estabilidad energética hace que estas uniones covalentes constituya la base arquitectónica de las estructuras de las biomoléculas. Mientras tanto, las interacciones no covalentes son mucho más lábiles desde el punto de vista energético. Por ejemplo, podemos ver que para romper un puente de hidrógeno sólo necesitamos 2,4 kcal/mol, es decir, mucho menos que los 240 kcal/mol que necesitamos para romper un enlace C=C. Entonces podemos decir que las interacciones no covalentes son muy inestables desde el punto de vista energético.

Si bien las interacciones no covalentes son muy débiles desde el punto de vista energético, son muy importantes, porque posibilitan la estabilización de estructuras y la interacción de moléculas entre sí.


En la figura podemos ver una proteína. Esta proteína que vemos en azul tiene un sitio catalítico, es decir, es una proteína que actúa como una enzima. Ese sitio catalítico es lo que podemos ver representado con unas esferas rojas, las cuales representan una molécula de ATP. En este sitio catalítico la enzima fosforila a un sustrato: el sustrato se ubica en ese sitio catalítico y lo fosforila. Pero podemos ver que este sitio catalítico se encuentra ocluido por dos loops (en amarillo), de manera tal que ningún sustrato puede interactuar con el ATP para ser fosforilado. Toda esta estructura que está adaptada a su función depende de las interacciones no covalentes. Si bien es una proteína que resulta de la unión covalente de sus aminoácidos (uniones peptídicas) altamente estables desde el punto de vista energético, esta disposición tridimensional en el espacio está dada por interacciones no covalentes.

Cuando esta estructura, estabilizada por uniones no covalentes, interactúa con otra proteína (en la figura está representada en color verde) ambas interactúan entre sí por uniones no covalentes. Lo que hace esta interacción transitoria, débil desde el punto de vista energético, es desplazar a estos dos loops (en amarillo) y abrir el sitio catalítico para que todas aquellas moléculas que deban ser fosforiladas puedan entrar y tomar contacto con la molécula de ATP.

Entonces la estabilización y la interacción de las moléculas se fundamenta en la presencia de las uniones no covalentes.

• Los enlaces covalentes son muy estables porque las energías requeridas para romperlos son muy altas.

• La energía requerida para romper las interacciones no covalentes en mucho menor porque son más débiles. EXISTENCIA TRANSITORIA.

Sin embargo múltiples interacciones no covalentes pueden actuar juntas para producir asociaciones altamente estables y específicas.

Enlaces no covalentes.

Hay diferentes tipos de enlaces no covalentes:

• Interacciones iónicas.

• Puentes de hidrógeno.

• Interacciones de van der Waals.

• Efecto hidrófobo.

Son uniones débiles y transitorias.

Interacciones iónicas.

Se dan por la atracción entre cationes (ion con carga positiva) y aniones (ion con carga negativa). Estas interacciones iónicas no poseen una geometría definida, porque el campo electrostático alrededor de un ion es uniforme en todas las direcciones. Se generan estrutcturas cristalinas.

En soluciones acuosas, los iones simples como Na+, K+, Ca2+, Mg2+ y Cl- se encuentran hidratados. Previamente vimos que el agua es una molécula polar porque se encuentra formada por átomos con diferente electronegatividad, y como consecuencia, los electrones no se distribuyen de manera equitativa. Esto produce una densidad de carga negativa sobre el O (que es el átomo más electronegativo) y una densidad de carga positiva sobre los H. Entonces el extremo que posee una densidad de carga negativa podrá interactuar con los cationes, cubriendo así al catión. Entonces decimos que el catión se encuentra hidratado.

Esta interacción de las moléculas de agua con los iones posee menor energía que las estructuras cristalinas, por lo tanto los compuestos iónicos en agua se disuelven rápidamente porque de esta manera pueden liberar parte de la energía que utilizan para permanecer como una estructura cristalina y así lograr mayor estabilidad.

Entonces vimos que dos iones con cargas opuestas interactúan entre sí formando estructuras cristalinas:





La fuerza relativa de las interacciones entre dos iones, por ejemplo Cl- y
Na+ depende de la concentración de otros iones en la solución. Mientras más alta sea la concentración de otros iones A- , y C+ la interacción entre Cl- y
C+ es más probable que la interacción entre Cl- y Na+ , de manera que la energía para romper la estructura cristalina que genera el NaCl es mucho menor.

Como resultado, en una solución biológica que posee estructuras que se encuentran unidas a través de interacciones iónicas, si queremos separar estas estructuras debemos debilitar y perturbar las interacciones iónicas que las mantienen unidas, y esto lo podemos lograr aumentando la fuerza iónica de una solución, es decir, agregando sales de electrolitos fuertes, como por ejemplo NaCl, los cuales en solución generan iones, que interactuarán con los iones que generan las interacciones iónicas que mantienen unidas las estructuras y así las podremos disociar.

Cuando trabajamos con células in vitro, estas células se encuentran en suspensión, y es muy importante que la fuerza iónica de la suspensión celular sea lo más parecido a la fuerza iónica que tenía cuando se encontraba en el tejido o el órgano, porque la calidad y la concentración de los iones va a determinar que tan estables son las estructuras en cuanto a su disposición tridimensional en el espacio, tanto proteínas como ácidos nucleicos y lípidos. Estas interacciones iónicas determinan las conformaciones de las moléculas, y esto depende de la concentración de iones.

Si modificamos la fuerza iónica del buffer de la suspensión celular, podemos desnaturalizar las proteínas o bien evitar que las moléculas interactúen entre sí. Por eso es muy importante controlar la fuerza iónica del buffer de trabajo.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Fundamentos químicos: características de los enlaces covalentes.

La magnitud de la capacidad de un átomo para atraer un electrón se denomina electronegatividad.
En una molécula los átomos pueden compartir los electrones de forma equitativa o no.
Cuando dos átomos poseen igual o similar electronegatividad, comparten los electrones de manera equitativa (ejemplo: enlaces C-C y enlaces C-H). Este enlace es denominado enlace no polar. Sin embargo, la mayoría de los átomos poseen distinta electronegatividad, formando enlaces polares. En los enlaces polares los electrones no se comparten por igual. Los electrones se encuentran más atraído por el átomo más electronegativo, de manera que se genera una densidad de carga negativa δen el átomo más electronegativo y una densidad de carga positiva δ+ en el átomo menos electronegativo (ejemplo: enlace O-H). Esto es característico de los enlaces polares.

Esta diferencia de cargas en la molécula es muy importante para describir la solubilidad de distintos compuestos. Como regla general, decimos que las sustancias polares son solubles en solventes polares mientras que las sustancias no polares son solubles en solventes no polares.

Una molécula polar posee una porción con densidad de carga negativa donde se encuentra el átomo más electronegativo, y una porción con densidad de carga positiva. De forma tal que cuando se juntan dos moléculas polares, las porciones con densidad de carga positiva de una molécula será atraída por la porción con densidad de carga negativa de la otra. De esta manera se explica la solubilidad de compuestos polares en solventes polares: hay una interacción de las densidades de carga de las moléculas.

Un ejemplo muy importante de solvente polar es el agua. Una molécula de agua está formada por un átomo de oxígeno unido a dos átomos de hidrógeno. El oxígeno es muy electronegativo respecto al hidrógeno, por lo tanto, los electrones que forman el enlace covalente entre los átomos de oxígeno e hidrógeno generan una densidad de carga negativa sobre el átomo de oxígeno y una densidad de carga positiva sobre los átomos de hidrógeno. Por lo tanto, el enlace O-H posee un dipolo eléctrico.

La creación de dipolos eléctricos en los enlaces covalentes posibilita interacciones electrostáticas no covalentes entre moléculas. (Ejemplo: puentes de hidrógeno)


Entonces, las sustancias solubles en solventes polares son solubles en agua, por lo tanto se las denomina hidrófilas. Las sustancias no polares son insolubles en agua, y se las denomina hidrófobas.

La presencia de los dipolos eléctricos en el agua, no sólo posibilita la disolución de compuestos polares, sino también la organización de la arquitectura de las moléculas de agua.

Fundamentos químicos: el átomo de carbono.


El átomo de carbono (C) forma enlaces covalentes estableciendo una estructura tetraédrica. El átomo de C puede unirse un mismo tipo de átomo, como por ejemplo en el metano, donde se encuentra unido a 4 hidrógenos mediante enlaces covalentes formando una estructura tetraédrica formando ángulos de 109,5°. Puede unirse a átomos como por ejemplo el oxígeno (O) con el cual puede compartir dos pares de electrones, formando un doble enlace, de forma tal que la geometría es plana, con ángulos de 120°.



Una particularidad importante que presenta el átomo de carbono tetraédrico es la posibilidad de unirse a cuatro restos diferentes constituyendo una molécula asimétrica (a diferencia de lo que ocurre con el metano). La importancia de estos carbonos asimétricos radica en la capacidad de establecer estereoisómeros (imágenes especulares). Estos estereoisómeros tienen mucha importancia en cuanto a su diferente actividad biológica; incluso uno de esos estereoisómeros puede ser activo desde el punto de vista biológico y el otro puede no tener actividad.

La presencia de átomos de carbono asimétricos determina la obtención de estereoisómeros con diferente actividad biológica.


Esto se da fundamentalmente en las proteínas.

Las proteínas están formadas por aminoácidos, los cuales están formados por un Cα que se encuentra unido a un H, un grupo NH3 , un grupo COOH y un resto R (en la glicina, Gly, el grupo R es un H, por lo tanto no presenta estereoisomería). Como consecuencia de esto, el Cα es un C asimétrico, presentando dos isómeros diferentes: el isómero D y el isómero L, ambos poseen diferente actividad biológica.

Fundamentos químicos: Enlaces químicos e interacciones intermoleculares.


Los enlaces atómicos e interacciones moleculares son las fuerzas de atracción interatómicos que posibilitan la constitución de las moléculas individuales y permiten la interacción entre diferentes moléculas.

Cuando dos átomos comparten un par de electrones (enlace simple) o múltiples pares de electrones (enlace doble, triple, etc) se forman los enlaces covalentes, los cuales son enlaces fuertes. Los átomos comparten electrones para conformar una molécula mediante la formación de enlaces covalentes.
A su vez, estas moléculas pueden interactuar con otras moléculas de igual o distinta naturaleza mediante enlaces no covalentes, los cuales son fuerzas de atracción débiles, pero igualmente importantes para determinar las propiedades y las funciones de las moléculas biológicas como las proteínas, los ácidos nucleicos, los hidratos de carbono y los lípidos.

Dentro de los enlaces no covalentes nos encontramos con
  • interacciones iónicas.
  • enlaces o puentes de hidrógeno.
  • interacciones de van der Waals.
  • efecto hidrófobo.
La energía de estos enlaces no covalentes es muy baja. Estos enlaces desde el punto de vista energético contribuyen muy poco, son importantes porque se encargan de estabilizar estructuras moleculares, estabilizar las estructuras secundarias y terciarias, es decir, estabilizar conformaciones de distintas moléculas, como por ejemplo proteínas y ácidos nucleicos. Estas interacciones permiten la interacción de las distintas moléculas.

En esta imagen podemos ver una molécula de ADN, vemos la α-hélice del ADN en rosa, y rodeando a la molécula vemos una estructura macromolecular formada por varias subunidades que constituyen la ARN polimerasa que interactúa específicamente con esa molécula de ADN. Tanto la estabilidad y la conformación de la α-hélice como la interacción entre las distintas subunidades que forman la ARN polimerasa, así como también la interacción de la ARN polimerasa con el ácido nucleico (la α-hélice del ADN) se da a partir de estos enlaces no covalentes.


Elementos más abundantes en las moléculas biológicas.

Dentro de los elementos más abundantes en las moléculas biológicas los que prevalecen son: H, C, N y O; también encontramos P y S en menor proporción. Estos átomos establecen entre sí enlaces covalentes (es decir, comparten sus electrones) para conformar las distintas moléculas biológicas (moléculas que van a posibilitar la actividad y la arquitectura celular).

Cada tipo de átomo forma un número característico de enlaces covalentes con otros átomos, con una geometría bien definida, determinada por el tamaño del átomo y tanto por la distribución de los electrones alrededor del núcleo como por el número de electrones que puede compartir.

No todos forman el mismo número de enlaces covalentes ni se disponen de la misma manera en el espacio; entonces tenemos átomos como el H que puede formar sólo un enlace covalente o átomos más complejos desde el punto de vista estructural como el C que puede formar 4 enlaces covalentes con una geometría tetraédrica. Otros átomos como el N y el S pueden formar un número de enlaces covalentes variable, por ende la geometría también es diferente.

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Densidad de gases ideales.

La densidad (δ) es la masa de una sustancia dividida entre su volumen:

donde:
δ= densidad
m= masa
V= volumen

Densidad de gases ideales.

Cálculos de densidad.

Si se reacomoda la ecuación del gas ideal, se puede calcular la densidad de un gas.

El número de moles del gas, n, está dado por:

donde m es la masa en gramos y M es la masa molar. Por tanto:

Dado que la densidad, δ, es la masa por unidad de volumen, se puede escribir:



A diferencia de las moléculas de la materia condensada (es decir, líquidos y sólidos), las moléculas gaseosas están separadas por distancias que son grandes en comparación con su tamaño. En consecuencia, la densidad de los gases es muy bajas en condiciones atmosféricas normales. Por ello, la densidad de los gases se expresa comúnmente en gramos por litro (g/L) en lugar de gramos por mililitro (g/mL)

Problema: Calcule la densidad del amoníaco (NH3) en gramos por litros (g/L) a 752 mmHg y 55°C.

Resolución:

Para convertir la presión a atm, se escribe:



Usando la ecuación y T= (273+55)K= 328K, se tiene:
 


 

δ= 0,626 g/L

Nota: la densidad del gas expresada en g/mL sería: 0,000626, un valor muy pequeño.

lunes, 25 de noviembre de 2013

Moléculas.

Una molécula es una asociación de átomos, eléctricamente neutra, que forma una estructura estable.


Unidad de masa atómica (UMA)

u= UMA



Masa atómica promedio.

Se da en UMA.


Cálculo de la masa atómica promedio.

Fórmula.
 

Ejemplo:




 

Mol: cantidad de materia que contiene el mismo número de partículas que hay en 12 g de 13C

Número de Avogadro:
 
  unidades/mol (Constante de Avogadro)


1 mol------ 6,02.1023  partículas
1 mol------ 6,02.1023  átomos
1 mol------ 6,02.1023  moléculas

Masa de 1 mol de moléculas= masa de  6,02.1023 moléculas.

Masa de 1 mol de moléculas= masa molecular molar= M (gr)

Masa de 1 mol de átomos= masa de 6,02.1023 átomos= A (gr)



Ar (masa atómica relativa) es el número que nos indica cuantas veces es mayor el átomo respecto al 13C; por eso no lleva unidades.



Unidades:
Moles: gr.
Moléculas: u.
Átomos: u.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Átomos. Estructura del átomo. Isótopos. Iones.

Átomo: es una partícula, la más pequeña, tiene características propias y es por naturaleza neutro. Se representa por símbolos.


Número másico (A)= n° protones + n° neutrones

Los átomos básicamente están formados por protones y neutrones que se encuentran distribuidos en el núcleo, y por electrones, los cuales se encuentran distribuidos en orbitales alrededor del núcleo.

Los protones, neutrones y electrones son las partículas atómicas fundamentales. Estas partículas poseen carga y masa.



Carga Masa relativa
 (u)
Masa
(g)
Protones + aprox 1

Neutrones 0 aprox 1


Electrones - 1/1840


La masa del electrón es despreciable. Una masa es despreciable con respecto a otra cuando la primera es más de 100 veces menor que la otra.

El tamaño del núcleo es muy pequeño respecto del átomo. Los orbitales ocupan 100.000 veces más espacio que el núcleo.

Representación del átomo.

Se representan mediante símbolos, indicando el número de protones (n° atómico=Z) que se escribe en el lado inferior izquierdo del elemento y el número atómico (A=suma de protones y neutrones) ubicado en el lado superior izquierdo y determina el peso del elemento.



Ejemplos:

 

Isótopos.

Los isótopos son elementos iguales, con distinto número másico, esto es provocado porque los isótopos tienen distinto número de neutrones, provocando la diferencia en el número másico (A). El número de protones es el mismo, por lo tanto la identidad del átomo se mantiene.

Ejemplo:

 Ion.

Los iones son átomos con carga eléctrica. Pueden ser cationes, si su carga eléctrica es positiva, o pueden ser aniones, si su carga eléctrica es negativa.
El elemento no cambia, porque no se modifica el número de protones. El núcleo es inalterable, sólo se modifica mediante radioactividad, pero si esto sucede, cambia el elemento.
En los iones lo que cambia es el número de electrones.

Ion bromuro:



Ion calcio (ion divalente o dipositivo):